
Con más de treinta años de ejercicio de la profesión, trabajé con pacientes de ambos sexos, adultos, con padecimientos diversos. Psicosis, neurosis y trastornos de carácter variados, en el marco de la teoría psicoanalítica. Tratamientos individuales, familiares y grupales. Asesoramiento a empresas y profesionales.
He trabajado más de veinte años coordinando equipos profesionales en instituciones de salud mental con y sin internación. Urgencias: Crisis de angustia, estados de pánico, intentos de suicidio, crisis laborales, rupturas de parejas, duelos. Análisis de conflictos laborales en diferentes áreas de empresas. Terapia de apoyo a profesionales y deportistas.
A pesar del tiempo que ha pasado desde que se consiguió darle a la psicoterapia una aceptación científica y social merecida, todavía no es aceptada por muchos su participación en la curación de infinidad de disturbios mentales. Incluyendo a importantes sectores de la psiquiatría mundial, que aún hoy se resisten a darle a la palabra el estatuto orgánico necesario.
Los psicoanalistas no disponemos de otra herramienta que la palabra para curar (no somos los únicos). Y contamos con una teoría muy compleja como base teórica, que fue iniciada por Freud y seguida por miles en nuestros días.
Se trata desde el punto de vista práctico de servirle de instrumento al paciente para “visitar” su inconciente y ayudarle a leer el contenido que del mismo surge.
Solo con ayuda de un psicoanalista se puede hacer este recorrido, e ir adentrándose en el propio laboratorio anímico.
Para entender un poco más el poder de la palabra imaginemos lo siguiente: Alguien recibe una mala noticia de parte de un conocido. Esta noticia le...